Las Cortezas nace como respuesta a una forma de habitar cada vez más buscada y cada vez más escasa: vivir rodeado de naturaleza nativa, con la tranquilidad de un entorno cuidado y la cercanía de una ciudad con identidad propia. A solo diez minutos del centro de El Bolsón, el proyecto se emplaza sobre un bosque de cipreses, atravesado por senderos y arroyos, con una biodiversidad que se conserva como parte esencial del diseño urbanístico.
Cada casa ocupa apenas una parte de su lote.
El resto sigue siendo bosque.
Sobria por fuera, cálida por dentro. Madera, retiros amplios, alturas bajas.
Que casi no se note.
Un marco normativo que asegura coherencia estética y calidad constructiva en todo el desarrollo, protegiendo la inversión y el paisaje.
Kayak al atardecer en el lago, cabalgatas junto al agua, cosecha de frambuesas y caminatas entre montañas. Vivir en Las Cortezas es tener la cordillera patagónica como patio trasero.
A minutos de Las Cortezas, la temporada de nieve suma otra estación de vida a este rincón de la Patagonia.